Empresa de Limpieza en Fuenlabrada

Limpieza y orden en el hogar, oficina o lugar de empleo

Entre los hábitos necesarios que todos debemos esforzarnos por cultivar, se encuentra la limpieza y orden. Sabiendo que con frecuencia desconocemos la manera correcta de aplicarlo, traemos para ti este articulo. En él se reúnen algunas de las recomendaciones más prácticas para mejorar en este sentido.

Como una de las empresas de limpieza más reconocidas en todo Madrid, contamos con un caudal de experiencia al respecto. Conocemos cómo resolver  los problemas más comunes relacionados con la limpieza y el orden en el hogar y espacio laboral. Permítenos ser quienes te den la mejor asesoría.

Importancia de la limpieza y orden para tu entorno

Todos somos consientes de la importancia que tiene la limpieza y orden en el entorno donde vivimos o trabajamos. A decir verdad, por naturaleza nos atraen los espacios limpios, donde reina la armonía y la belleza. A nuestra vista le fascina recrearse en lugares hermosos, que combinen ordenadamente los elementos.

Y pues el medio ambiente nos ofrece lugares así por doquier. Cuando se trata de espacios creados por nosotros mismos, como el hogar o una oficina, también necesitamos limpieza y orden. Es agradable para todos llegar a casa o al trabajo y conseguir un ambiente relajado libre de desorden y suciedad.

Limpieza y orden

Pero a decir verdad, ¡con cuánta facilidad terminamos desordenando o ensuciando nuestro entorno! No nos resulta fácil mantener y contribuir con la armonía del ambiente. Tal vez la falta de tiempoatención o interés nos impiden ser más ordenados en casa y fuera de ella. Es necesario reevaluarnos.

Pensemos en los beneficios de la limpieza y el orden

Algo que puede ayudarnos a mejorar en este sentido es pensar en los beneficios de la limpieza y orden. Y es que un ambiente ordenado y limpio no depende de cuánto limpiamos y ordenamos, sino de cómo pensamos. Si desarrollamos nuevos patrones de pensamiento, eso se verá reflejado en nuestro entorno.

¿Consideras la limpieza una necesidad, o una molestia? ¿Crees que es una actividad a realizar solo cuando ya no se puede esperar más? ¿Te abruma la idea de limpiar y ordenar tu hogar, o te emociona? Reflexionar en estas y otras preguntas similares servirá para definir tu opinión sobre la limpieza y el orden.

Cuando nos acostumbramos a mantener nuestro espacio limpio y ordenado, contribuimos significativamente al bienestar de todos, incluyéndonos. Adoptar buenos hábitos al respecto puede ser complicado al principio, pero luego todo será más fácil. Y la labor de limpiar y ordenar nos tomará menos tiempo y esfuerzo.

Piensa en las ventajas

Una de las principales causas de accidentesincendios y lesiones en el hogar es la falta de limpieza y orden. Y lo mismo sucede en entornos laborales y fábricas. Por ello existen organismos públicos y privados que supervisan frecuentemente el ambiente de trabajo.

Así velan por que se respeten las medidas básicas de seguridad y se proteja la integridad física de los empleados. En lugares como guarderías y escuelas, ocurre algo parecido. Por eso es que creemos que adoptar una mentalidad correcta sobre el tema te será de mucha ayuda.

La limpieza y el orden inciden no solo en tu seguridad, sino también en tu salud y bienestar. Mantener la cocinahabitaciones y baños limpios y libres de desorden aleja a roedores e insectos que trasmiten enfermedades. Impide además que ocurra una contaminación cruzada o que los alimentos se deterioren.

Tomemos algunas medidas básicas para mantener la limpieza y orden

Sí, todos en el hogar o en el trabajo podemos contribuir a mantener la limpieza y el orden. A decir verdad, es una tarea de que cada uno puede realizar. Empecemos pues mencionando algunas medidas básicas de higiene y orden que debemos aplicar. Con un poquito de esfuerzo, será mucho el beneficio que obtendremos.

Hablemos en primer lugar del cómo mantener ordenado el hogar. Estas sugerencias pueden aplicarse con facilidad en cualquier otro lugar, como en el trabajo. Inicialmente es necesario que ordenes un poco tu cabeza, tus pensamientos. Planifica qué tareas realizarás primero, y cuáles pueden esperar.

¿Por dónde empezar a ordenar? Esta es sin duda la primera inquietud que nos surge. Pero no hay que perder mucho tiempo dándole vueltas. Algunos realizan una especie de reconocimiento visual de todo el hogar, inspeccionando las condiciones de cada lugar. Las habitaciones, la cocina y los baños son prioridad.

Orden en la cocina

¿Cuándo sabemos que un espacio está en orden? Primeramente, cuando no hay allí nada innecesario, objetos que están fuera de lugar. Y cuando cada cosa necesaria ocupa su lugar indicadoclasificadas de acuerdo al tipo y frecuencia de uso. Además, tienen que estar al alcance de quienes puedan y deban usarlas.

A ver, ¿cómo se encuentra la cocina? Antes que nada verifica que no haya platos o vasos sucios en la sala o habitaciones. Lleva todo eso al lavavajillas, pues es allí donde luego los limpiaremos. Recuerda que el orden consiste básicamente en poner cada cosa en su lugar.

Seguimos ordenando la cocina

Si hay trastes, ollas o cubiertos que ya fueron lavados, acomódalos donde van, en las alacenas o estantes. No olvides secarlos primero. Elimina además los restos de alimentos y demás desperdicios. Saca la cesta de la basura y coloca esta última donde va. Todo esto prepara el terreno para empezar a limpiar.

Es importante que evites los apilamientos de ollas o platos. Esto es especialmente importante si los guardas en una zona elevada, como un gabinete. Si no los sitúas de forma ordenada y estable, podrían desplomarse al abrir la puerta. Usualmente  se ordenan desde el más grande al más chico, en pequeñas cantidades.

Los paños y trapos de cocina también deben estar ordenados y limpios. Evita colgarlos en zonas visibles, como la puerta del horno o la nevera. No se ven bien. Y por supuesto, lleva al cesto de ropa sucia los que necesiten ser lavados. Los que están en uso pudieras doblarlos y guardarlos en la alacena.

Vamos ahora a ordenar las habitaciones

Si hay un lugar en casa que se desordena con facilidad, son las habitaciones. Luego de llegar del trabajo o la escuela, queremos relajarnos, y qué mejor lugar para hacerlo que nuestra habitación. Pero pudiéramos terminar dejando la ropa en la cama, los zapatos regados y los bolsos por ahí. ¡Adiós armonía!

O quizá nos levantamos tarde ese el día cuando más necesitamos llegar a tiempo. En medio de la adrenalina, no reparamos dónde dejamos la pijama, ni mucho menor ordenamos la cama. Entonces cunde el caos en la habitación. ¿Qué podemos hacer? Pues empecemos a ordenar sin prisa pero sin pausa.

Paso a paso ordenemos las habitaciones

Comencemos por ordenar la ropa y los zapatos. Quizá en el baño o sobre la cama hayan quedado camisetas, medias o pantalones. Bueno, dobla y pon cada cosa en su lugar. Verifica si necesitan ir a la lavandería o al closet. De ser esta última opción, asegúrate de clasificar la ropa por su frecuencia de uso.

No mezcles jamás la ropa sucia con la limpia. Y separa lo que es de cada quién. Lo mismo has con tus zapatos. Si ha sido un día lluvioso o el calzado esta algo sucio, sería mejor lavarlos primero antes de guardarlos. Deja a mano aquellos zapatos o sandalias de uso frecuente. Guárdalos en el armario.

Hemos dicho que ordenar es disponer solo de lo necesario. Esto quiere decir que si no usas algo, deberías desecharlo. No conserves ropa o calzado que no sean de tu talla, ya no te gusten o esté deteriorado. Solo servirán para estorbar. Puedes donarlos o desecharlos. Así reducirás la cantidad de artículos a lo esencial.

No olvides la cama y repisas

Por supuesto, para que la habitación luzca ordenada, la cama debe estar intacta. Una de las mejores costumbres que puedes adoptar es hacer la cama inmediatamente después de levantarte. Retira de sobre ella las almohadas y cobijas, y estira primero las esquinas cercanas a la pared. Tómate tu tiempo.

Puedes doblar la cobija y guardarla en el armario o dejarla sobre la cama. Otros optan por no doblarla, sino extenderla sobre la cama como una sábana más. Sitúa las almohadas en la cabecera, listas para la próxima noche de descanso. Las repisas y mesas que estén en la habitación también necesitan ser ordenadas.

Ordenar el baño: no hay de qué preocuparse

Además de la cocina, el baño pudiera ser el lugar de la casa qué mas orden amerita. La mayoría de los accidentes hogareños ocurren en la ducha y demás zonas del baño. Resulta imprescindible que mantengan los baños de tu casa ordenados y limpios. Pensando en tu bienestar, repasos algunos pasos sencillos.

Dependiendo de las dimensiones de tu baño, tendrás más o menos trabajo para ordenarlo. Estos generalmente no son muy grandes, pero necesitan estar despejados y limpios siempre. Así que invierte el tiempo justo para dejar todo en su lugar. Empecemos retirando cualquier cosa que no pertenezca allí.

Un baño despejado es un baño ordenado

Desde ropa íntima, pantuflas, shorts o camisetas, hasta toallas, paños o recipientes de detergentes, saca todo eso del baño. La ropa sucia a su lugar, y lo mismo las pantuflas y los detergentes. Deja el piso del baño despejado y libre de objetos con los que puedas tropezar o resbalar.

Si tienes en tu baño un gabinete o repisa donde colocar tus artículos de higiene personal, ordénalo. Identifica cada frasco o botella para que no haya confusiones. Sitúalos de mayor a menor, los más altos detrás y los pequeños delante. Los cepillos, enjuagues y cremas dentales deben estar bien resguardados.

Desecha toda botella que ya no contenga nada o casi nada. No acumules frascos vacíos, y mucho menos si son de vidrio. Los jabones, lociones, enjuagues, acondicionadores y cualquier otro recipiente deben estar en su lugar. Así, cuando procedas a limpiar, nada estorbará y tu baño lucirá ordenado e impecable.

 

Vela por la seguridad de todos

Hemos repasado algunas tareas básicas para conservar el orden en el hogar. Recuerda que muchas de estas ideas puedes aplicarlas a tu lugar de empleo. Las habitaciones, los baños y la cocina son espacios primordiales donde el orden y la limpieza no pueden faltar. Pero hay un detalle que vale la pena recordar. Veamos.

El orden contribuye considerablemente a la seguridad dentro del hogar. Por eso recuerda lo necesario que es mantener los pasillos y escaleras libres de cualquier cosa que estorbe. Es por allí por donde circulamos para dirigirnos a todos los demás espacios en el hogar. Y queremos evitar accidentes o lesiones.

Por lo tanto, no dejas atravesadas sillas, mesas u otros muebles por los pasillos o detrás de las puertas. Esto pudiera pasar si has estado limpiando u ordenando algunas cosas, paradójicamente. Si hay niños en casa, enséñales que pueden contribuir al orden no dejando sus juguetes en los pasillos o escaleras.

Cuando el hogar está en orden, es mucho fácil limpiarlo

Así es, si has dedicado unos minutos a ordenar tu hogar, la limpieza será mucho más rápida y efectiva. Prácticamente has hecho la mitad del trabajo ya. Ahora será necesario que apliques una serie de ideas sencillas para higienizar el ambiente y completar el proceso. En kassista somos expertos en ello. ¡Ya lo verás!

La limpieza y orden están intrínsecamente relacionados. Uno no podría funcionar o perdería efecto sin el otro. Por ello, además de ordenar, es necesario limpiar las distintas zonas de la casa o espacio en cuestión. ¿Qué necesitas para realizar una limpieza efectiva? ¿Cómo llevarla a cabo? Pues comencemos.

Reúne un equipo básico de limpieza

Si quieres higienizar cualquier espacio correctamente, necesitarás un equipo básico de limpieza. Así, tendrás todo a la mano para comenzar a limpiar la cocina, las habitaciones, el baño y todo tu hogar. Y lo mismo aplica para desinfectar zonas laborales, aunque es posible que requieras de artículos especiales.

Todo equipo básico de limpieza debe contar con una escoba y un recogedor de basura. Aun cuando se dispone de una aspiradora, una escoba es irremplazable. Recuerda lavarla con agua y jabón al finalizar la limpieza y guardarla con las cerdas hacia arriba. El recogedor también necesita que le quites la mugre.

Los cubos o cubetas para almacenar agua son indispensables. Al menos dos necesitarás, porque a veces es necesario mezclar al mismo tiempo agua y otros productos para limpiar. Algunos incluso vienen con un exprimidor, bastante prácticos cuando estamos limpiando pisos y demás superficies.

Otros elementos necesarios en tu equipo de limpieza

Al momento de limpiar, necesitarás algunos trapos y paños. Puedes encontrar paños de micro fibra o algodón en tiendas y supermercados. Una idea práctica es aprovechar franelas y prendas de vestir viejas y desgastadas y usarlas para limpiar. Lo importante es que observan humedad y no sean tan grandes.

Limpieza y orden

Los cepillos son una herramienta muy útil. Con ellos puedes desprender manchas y mugre fuertemente adheridas en suelos y azulejos. Un cepillo para ropa pudiera servir. Algunos traen cerdas suaves, mientras que otros son más agresivos. Contar con uno de cada uno sería estupendo.

Por supuesto, es necesario contar con algunos productos básicos de limpieza. Un poco de detergente en polvo, jabón líquido, lavavajillas para hacer agua jabonosa y lavar suelos y baldosas. Para desinfectar y arrancar manchas usa lejía o amoníaco (no combines ambos elementos, puede ser peligroso).

Puedes usar sustancias caseras y naturales para limpiar

A muchos nos encanta usar recetas caseras para limpiar cocinas y baños. Entre las más efectivas se encuentra el bicarbonato de sodiovinagre, sal y amoníaco. Combinando estos elementos en las proporciones debidas, conseguirás mezclas muy efectivas para desinfectar y eliminar malos olores.

Es bueno que hablemos también de algunas medidas de seguridad al momento de usar tu equipo de limpieza. En primer lugar, recuerda usar guantes para manipular y mezclar cada producto. Nunca los dejes al alcance de los niños ni en medio de pasillos donde sin duda estorbarán.

Mantén identificado cada envase de forma correcta para evitar confusiones. No querrás mezclar dos productos por error, produciendo reacciones indeseadas. Y también recuerda almacenarlos de forma ordenada. No uses envases de vidrio ni los guardes en zonas altas.

Otras medidas básicas importantes

Cuando se usan productos fuertes o sustancias muy abrasivas, como legía o amoníaco, mantén la zona lo mas ventilada posible. Si resulta imposible hacerlo, como cuando limpiamos el baño, usa un tapaboca y sal de allí de inmediato.

Si por error derramas agua u otra sustancia jabonosa, límpiala primero antes de continuar con la labor. Así evitarás accidentes como resbalones, y terminarás de higienizar sin contratiempos.

Llegado este punto, te invitamos a observa cómo aplicar otras ideas en el siguiente video. Te sentirás como un experto de la limpieza y orden.

 

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